Por qué esperar el “momento perfecto” para comprar un departamento puede salir más caro
- Ourkisa Blog

- 4 ene
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Cuando se habla de comprar un departamento, una de las frases más comunes es: “voy a esperar un poco más”. Esperar a ganar más, a que bajen los precios, a que el mercado se estabilice o a sentirse completamente listo. Sin embargo, en el mercado inmobiliario, esperar el momento perfecto rara vez es una estrategia sin costo.
En ciudades como la Ciudad de México, donde el crecimiento urbano es constante y la demanda de vivienda bien ubicada se mantiene activa, postergar una decisión puede tener implicaciones que no siempre son evidentes al inicio.

¿Es buen momento para comprar un departamento en CDMX?
Antes de entrar en números o proyecciones, vale la pena entender que el mercado inmobiliario no funciona como otros mercados. No se rige únicamente por ciclos cortos o decisiones impulsivas, sino por procesos de planeación, desarrollo y demanda a largo plazo.
Diversos análisis económicos coinciden en que la vivienda, especialmente en zonas urbanas consolidadas, tiende a ajustar su valor de forma progresiva, incluso en contextos de incertidumbre.
El costo invisible de esperar
Esperar no siempre significa quedarse en el mismo punto. Mientras se posterga la compra de un departamento, el entorno sigue avanzando. Algunos de los costos menos visibles de la espera incluyen:
Incrementos graduales en los precios de los departamentos
Mayor competencia por vivienda bien ubicada
Menor margen para acceder a opciones de preventa
Pérdida de tiempo en la generación de plusvalía
En el caso de los desarrollos inmobiliarios en preventa, el valor del inmueble suele aumentar conforme avanza la obra, lo que hace que entrar más tarde implique un precio mayor por el mismo departamento.

La inflación también juega un papel importante
Uno de los factores más relevantes al postergar decisiones patrimoniales es la inflación. Cuando el costo de vida aumenta, el poder adquisitivo del dinero disminuye, y eso impacta directamente en el acceso a la vivienda.
De acuerdo con información del Banco de México, la inflación influye en los precios de bienes duraderos, incluida la vivienda, lo que vuelve cada vez más relevante tomar decisiones informadas con una visión de largo plazo.
Esperar más ingresos no siempre significa mejores condiciones
Otro argumento común para posponer la compra es esperar a ganar más. Sin embargo, en muchos casos, el crecimiento en ingresos viene acompañado de un aumento proporcional en el costo de vida, lo que no siempre se traduce en una mayor facilidad para comprar un departamento.
Además, acceder a proyectos inmobiliarios en etapas tempranas suele permitir:
Facilidades de pago más flexibles
Mejor selección de ubicaciones y tipologías
Planeación financiera con mayor margen
Estas ventajas tienden a reducirse conforme el proyecto avanza o se acerca a su entrega.

Decidir con información es más importante que esperar el momento ideal
Esperar no es necesariamente un error, siempre que exista una razón clara y una estrategia definida. El verdadero riesgo está en esperar por inercia, sin información ni acompañamiento profesional.
Especialistas del sector inmobiliario coinciden en que tomar decisiones con base en análisis, contexto y objetivos personales suele ser más efectivo que intentar anticipar el comportamiento del mercado.
El momento perfecto rara vez llega, pero las oportunidades sí
Más que encontrar un punto exacto en el tiempo, comprar un departamento suele ser una decisión que se construye a partir de claridad, planeación y confianza. Reconocer que la espera también tiene un costo permite evaluar las oportunidades con mayor perspectiva y menos miedo.
El mercado inmobiliario continúa avanzando. La clave está en entender cuándo una oportunidad se alinea con tus objetivos, no en esperar condiciones irreales.

Fuentes consultadas
BBVA Research México
Banco de México (Banxico)
INEGI – Vivienda y desarrollo urbano
Forbes México – Real Estate


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